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Título: Guerras digitales de baja intensidadAutor(es): Nchamah Miller
Fecha de publicación: 15 de Enero de 2005
Mi propósito es explicar cómo la tecnología de la información (TI) y la Internet son formas ideológicas particulares capitalistas y han objetivado las relaciones sociales también particulares a nivel del capitalismo histórico[1] que se insertan en el accionar de la historia también particulares para preservar el status de los Estados Unidos como bloque principal de la hegemonía y la acumulación de capital.[2] Quiero señalar que nunca antes, la lógica del capital había producido a nivel del capitalismo histórico una mercancía que hubiese retardado y socavado más esa lógica al producir condiciones sociales y políticas contradictorias que subvierten la modalidad de la acumulación del capital.[3] Me estoy refiriendo en general a la tecnología de la Información (TI) y específicamente a la utilización de ordenadores personales y de Internet como herramientas socio-políticas.[4]
Recurro a un nivel medio de análisis para distinguir prácticas autónomas específicas producidas mediante formas políticas, legales e ideológicas dominantes que actúan como mecanismos de soporte para la modalidad dominante de la acumulación del capital "[5]. En este trabajo, limito mi reflexión a la configuración ideológica al nivel medio de análisis y a una etapa de consumismo teórica reconociendo que durante esa etapa , las formas política, legal e ideológica se presentan de manera más condensada.[6]
No obstante, antes de abordar el análisis ideológico explico brevemente cómo a nivel histórico Internet se imbricó con medios de guerra digital de baja intensidad producidos por el complejo militar de Estados Unidos que se obtienen a partir de una intrincada macro estructura ideológica ciberespacial.[7]. Y cómo en su estructura económica, Internet necesita de soportes macro ideológicos los cuales dada las contradicciones que se operan a nivel de la historia se refractan retrospectivamente mediante el emplazamiento de una respuesta contra hegemónica en reclamo de lugar virtual.
A nivel histórico- la crisis del lugar virtual y la guerra digital de baja intensidad
Cuando me refiero a una guerra de baja intensidad, estoy hablando de la estrategia de Estados Unidos para la Tercera Guerra Mundial durante la administración Reagan para evitar que se utilizaran tropas norteamericanas, habida cuenta del fracaso de la guerra de Viet Nam. Ello requería la substitución y la subcontratación de tropas que no pertenecieran a las fuerzas militares norteamericanas, paramilitares así como la utilización de equipamiento militar de TI norteamericana ligero pero de elevada calidad lo cual incluía, aunque no eran los únicos: materiales de inteligencia táctica y de difusión; dispositivos interoperables, de comunicaciones seguras y de control y mando (Milnet); vínculos de datos portátiles y capacidades de fusión de datos [8]. Las guerras digitales de baja intensidad están asociados a la fusión y al emplazamiento de esas estrategias en la Internet civil. La guerra de baja intensidad también se logra mediante la re-configuración de las relaciones sociales en el ciberespacio. En primer lugar, la clase dominante virtual no tiene que afrontar los antagonismos inherentes a las cadenas de montaje y a su clase obrera claramente delimitada ni tampoco esta última tiene que desencadenar una guerra dura. Aquí las bajas de baja intensidad están previstas como material irreparable porque en su virtualidad subsumen a la multitud como una subclase global en las tecnologías invisibles manejadas a altas velocidades convirtiéndolas en productos de la "mutación tecnológica del proceso productivo"[9]. En otras palabras, en la guerra digital de baja intensidad, el concepto de número total de víctimas pierde relevancia, ya que la velocidad virtual funde cuerpos con computadoras, computadoras con puertos paralelos o seriados, y puertos con la meta-web.
He reunido aquí unas pocas referencias que atañen al desarrollo de Internet. El complejo militar de Estados Unidos para estar a la altura de las estrategias de la guerra fría creó Arpanet (Advanced Research Projects Agency Network) que más tarde se abrió primero a la UCLA y luego a Standford como Red de Centros de Información (RCI) que presentaba al mundo una nueva lógica de la tecnología de la información, ciencia de la computación, ingeniería de software y hardware[10]. El departamento de contabilidad norteamericano solía argumentar que la tecnología de Arpanet resultaba obsoleta en manos de civiles (o sea, que sus propósitos servían más bien a la vigilancia militar) con el fin aparente de facilitar su privatización[11].
La interpretación que hacen los europeos de los fallos ocurridos en su sistema de seguridad la atribuye al pillaje continuo perpetrado por los piratas de la informática y los activistas electrónicos, muchos de ellos operando desde las universidades europeas y norteamericanas, quienes lograron conectar en paralelo los RCI con Arpanet. Así proliferaron las listas de correo, las salas de chateo y los MUDs (Multiple User Devises)[12]. Pese a que el Network Measurement Centre (NMC) emplazó un acceso controlado a la computadora, surgieron ciudades digitales que burlaron el control del NMC (por ejemplo, la ciudad digital en Amsterdam), haciendo la red insegura para el complejo militar de Estados Unidos. Hubo muchos de esos piratas informáticos persistieron en sus intentos de mantener el acceso abierto a la red y aunque Arpanet dejó de ser una instalación militar segura para Estados Unidos, su potencial en el ámbito de las comunicaciones fue ampliamente reconocido.
Actualmente sigue funcionando un Arpa vuelto a configurar como red militar separada (Milnet) que opera a través del complejo militar de Estados Unidos.[13] Simultáneamente, empresarios astutos, los recién creados millonarios punto com, junto a los políticos neo-liberales de la electrónica que andaban buscando fórmulas para modernizar la infraestructura en las comunicaciones para sus proyectos de globalización, rivalizaban por el control de sus porciones obsoletas y por lo tanto con la ayuda de los estados/naciones del G-7 se dispusieron a suministrar los soportes de infraestructura necesarios (satélites).[14] La importancia estratégica de Internet para el capital financiero se hizo evidente cuando fueron removidos por sus sólidos impedimentos reales de utilización en el terreno a causa de la distancia física, pero su habilidad para crear una red de cero espacios a través de bucles de alta velocidad facilitaba el movimiento de bloques de datos o bloques de capital financiero. A ello cabe añadir, la necesidad de que el mundo financiero y corporativo estuviera preparado para salvaguardar esa nueva infraestructura y por consiguiente se vio compulsado a obedecer al complejo militar que si bien se había retirado de Arpanet no había perdido su control.
Pese a las imbricaciones de la red con la lógica militar, la logística y la codificación y el paso a su comercialización como red de campos , los piratas civiles de la informática y los activistas electrónicos usurparon las aplicaciones de la TI y reclamaron una participación en lo que se convirtió en Internet. Esa participación en Internet con otros ciudadanos de la net disidentes condujo a una reconstitución de las estrategias de una guerra digital de baja intensidad en Internet, habida cuenta de su capacidad para utilizar sofisticados dispositivos de búsqueda y de interactuar agresivamente con portales que no pudieron ser cerrados por completo..
Por lo tanto, desde el inicio Internet devino un sitio polarizado de confrontación entre el complejo militar de Estados Unidos junto con los intereses dominantes ideológicos, políticos, económicos y culturales de los defensores del consumismo de las TI y el movimiento de los anarquistas virtuales en reclamo de un lugar político. Estos últimos desafiaron el control hegemónico dominante del acceso al lugar virtual e impugnaron la noción de espacio controlado vinculada al estado nación hegemónico. En segundo lugar, se disputaron la dominación a través de la tecnología y la informática, y rebatieron las mismas tácticas de baja intensidad de la guerra de la información mediática y la tecnificación de la vigilancia. [15]
Los intereses capitalistas en Internet y en el complejo militar de Estados Unidos introdujeron su control hegemónico a través de las concepciones ideológicas que vinculaban al ciberespacio capitalista soberano con el estado nación norteamericano. Lo que se ponía en juego eran los bucles cerrados de retroalimentación los cuales eliminaron la logística del transporte y las distancias físicas a través de la aceleración de la transferencia de datos que sólo podía considerarse segura en una autopista capitalista de la información.[16] Hubo activistas atrapados en esta red de guerra digital de baja intensidad que utilizaron Internet como un portal colectivo, con miras a invadir redes virtuales privadas (RVP) [17], poner barreras corporativas, establecer un control de acceso limitado en las cuotas del usuario o a privatizar la membresía profesional impugnando de ese modo la soberanía del ciberespacio.
El activismo propició un espacio para crear formas no mercantilizadas como la transformación de amplios bancos de datos y de los sistemas operativos abiertos para hacer resistencia a los obstáculos legales que se presentaban como requerimientos burocráticos (leyes del copyright); de manera que proporcionasen datos directos instantáneamente que como no permanecieron en manos de los usuarios, en última instancia se desmercantilizaron.[18]
Los Estados Unidos consideraron que esta acción significaba no sólo una amenaza a la infraestructura que mantenía su papel como "acumulador dominante de capital"[19], sino también una amenaza política para la nación. El Consejo de Seguridad Nacional proclamó que "un ataque al ciberespacio norteamericano sería tanto como atacar a Estados Unidos desembarcando en New Jersey"[20]. Esas tácticas de guerra tranquila sirvieron para militarizar las políticas del ciberespacio como condicionante de facto al enfrentamiento y a la disuasión[21]. A partir de esa declaración unilateral, el Pentágono y el Mando de la Inteligencia y la Seguridad proclamaron en Fort Belvoir, que tenían poder para determinar quienes eran considerados terroristas y elaboraron listados al respecto. Esas listas incluían a movimientos como "La tierra es lo primero", el Movimiento indio americano, el Movimiento zapatista y Act-up. Los Estados Unidos no pararon mientes en interferir las redes de comunicación terrestres de los rebeldes, pero paradójicamente esa táctica fue inútil cuando se aplicó a los sitios de Internet a pesar de la potencia de los dispositivos de rastreo[22]. Así, la lógica de la guerra digital de baja intensidad a medida que fue poniendo obstáculos o causando dificultades a las comunicaciones terrestres se volvió contra sus creadores porque esas tácticas dieron lugar a que proliferaran en Internet los sitios de resistencia y reclamación.
El movimiento zapatista fue el primero en reclamar un lugar virtual como sitio de resistencia avalado por los más de 45,000 sitios relacionados con su movimiento revolucionario de liberación en Chiapas[23] para sí construir una red virtual de solidaridad internacional conocida como "efecto zapatista"[24]. Muchos otros movimientos sociales se sumaron a esa corriente como los movimientos antiglobalización y medio ambientalistas[25] y aportaron individualmente nuevos conceptos de activismo y crearon lugares virtuales mediante la formación de comunidades de intereses en torno a los problemas[26] desestabilizando a la par las políticas de estados nación.
Los artífices de protestas interactivas dieron inicio a la parodia de la informática de dominación y a la reificación tecnológica del pensamiento. Por ejemplo, Stelarc creó interacciones con la inteligencia artificial[27] y demostró la capacidad de las TI para comunicarse como gramática con el pensamiento humano y las consecuencias para el cuerpo cuando se conectó con lazos de retroalimentación, los cuales replicaron en el cuerpo mapas de auto-referencia[28]. Esas prácticas y realizaciones virtuales de Internet hacen una parodia de seres humanos atrapados dentro de bucles de retroalimentación de transferencia de datos capitalistas y demuestran qué tan arrítmica es la velocidad digital. El cuerpo humano únicamente recombina, no como el iniciador del pensamiento, sino simplemente como cuerpo, datos de vínculos con velocidad absoluta ilustrando el ritmo que alcanza la reificación en el ciberespacio.
Lo mediático[29], que alcanza su hegemonía cultural a través de la dominación de la prensa, la TV y la radio, configuró la guerra de la información, otra variante de la guerra digital de baja intensidad como parte integral del conflicto sin sangre en el ciberespacio. Esa reconfiguración se produjo amañando y manipulando información y el uso extensivo de los sistemas de vigilancia, que incluían el acceso a los portales de control de transmisión (PCT) y a los protocolos de Internet (PI). De ahí, la estrategia paralela estratégica para controlar Internet y utilizarlo como parte de ese mecanismo de vigilancia, recombinado con las tácticas de la guerra mediática..[30]
La obra de Steve Mann simboliza el movimiento anarquista contra hegemónico que enfrentan la vigilancia y la cultura mediática dominante y manipulada del complejo militar de Estados Unidos. Una buena parte de la obra de Mann está disponible como sistema operativo, para generar usos de la TI, contra la cultura y los intereses económicos que la crean y la apoyan. Su obra ha provocado la proliferación del uso de ordenadores duraderos y de cámaras web[31] y esta concebida para espiar a los espías. Igualmente importante resulta la obra de electrónica y de los piratas activistas quienes rompen los códigos de vigilancia[32] otros toman el camino de ofrecer capacidades de sistemas operativos de codificación para archivos y mensajes por ejemplo los de Pretty Good Privacy (PGP)[33], que son difíciles de violar hasta para el complejo de vigilancia del ejército norteamericano.
En este punto me vienen a la mente varias preguntas. ¿Es acaso Internet una esfera neo ideo-política que requiere reconceptualizar las categorías políticas sin la cual resulta imposible penetrar los lazos de su lógica? Alternativamente, ¿configura la lógica binaria discreta militar el ciberespacio a tales extremos, que emplaza disuasores automáticos a salvo de errores que logren disuadir y gradual y automáticamente reificar y obstruir los portales antagónicos? O si ¿acaso todo, complejo militar/clase virtual y "activistas de la informática " incluidos los que juegan a los negocios que no desean verse reducidos por las grandes corporaciones a un mero juego de agendas de consumo"[34] estan imbricados en la web a tal velocidad absoluta, que no puedan sustentar actualmente la lógica del Capital? Cuándo producen un fenómeno social de poder y las relaciones sociales de producción y reproducción ¿suelen manifestarse las relaciones sociales subsiguientes en sentido opuesto al de la mercancía recombinante? Si tal fuera el caso, ¿iniciaría esto un proceso general de des-mercantilización, habida cuenta de que la velocidad virtual no proporciona los conmutadores de seguridad sociales, económicos y políticos necesarios para que el capitalismo continúe prolongándose?
La ideología del ciberespacio y el emplazamiento del lugar virtual
El ciberespacio es una refracción del espacio terrestre, que se ha considerado un espacio sin paisajismo social[35]. Cuando descifran y alteran su lógica binaria, los piratas de la informática y los activistas electrónicos lanzan una apuesta metafórica al ciberespacio, reclamando un lugar virtual y ganando acceso a lo que pudiera haberse desarrollado como un neo recinto capitalista plenamente mercantilizado. Es sólo a causa de ese emplazamiento, que hace inoperante su formulación unilateral capitalista, que Internet se desarrolla lentamente en un lugar virtual libre de la dominación tecno-cultural.
Ideológicamente, Internet es una parte integral de lo que Kroker y Weinstein llaman la "mercancía recombinante"[36]. Esa mercancía recombinante fusiona las vidas de los trabajadores virtuales y el conocimiento para dar lugar a una nueva mercancía, datos en bruto y circulación de sistemas de circuitos de información. Por lo tanto, subsume las funciones humanas en un flujo virtualizado, mutado a la nueva forma virtual del poder financiero. Su ideología tecnológica determinista apoya una matriz compleja de facilitación discreta[37] que oculta las esferas cerradas altamente jerarquizadas del conocimiento que encierra y del poder económico. Esa ideología que Kroker y Weinstein denominan el "signo recombinante" inserta una lógica de evolución tecnológica que legitima la recombinación del cuerpo con la máquina en una "carne de fibra óptica de elevada intensidad"[38] y su desplazamiento hacia un ciberespacio infinito[39].
Esa virtualización del poder mediante el "signo recombinante" promueve una "atrayente ideología de facilitación"[40] como autopista de información objetivada, camuflageando el cerrado bucle capitalista estrechamente conectado que forman el monopolio de las TI, la tecnología de la comunicación y los ordenadores[41].
La interactividad del ciberespacio configura nuevas formas de relaciones sociales en razón de los cambios en la concepción de la distancia y de las relaciones de tiempo y velocidad. Robert Nirre sugiere que lo que ha cambiado en el ciberspecio es nuestra concepción de la distancia medida sobre un plano lineal como función de tiempo. Una nueva conceptualización de esta relación crea una inversión de los valores físicos de consecuencias sociales. Si la distancia alguna vez fue el impedimento para la socialización, ahora su falta, incluso como distancia conceptual debida a la espacialidad comprimida, provoca nuevas formas de alienación[42], por ejemplo: La habilidad del capital para configurar una nueva economía contingente de trabajadores piratas de la informática físicamente aislados. Virilio sugiere que una vez que cambie incluso la percepción de la dimensión de la distancia también cambiará la comprensión teórica de la velocidad porque ahora, además de ser el conductor para la acumulación de la riqueza trae aparejada un poder social increíble[43].
Habida cuenta de su velocidad comprimida, Internet posee paradójicamente un poder socio político potencial extra que puede ayudar o impedir la acumulación de la riqueza[44] como se señala en la Primera Sección de este documento. Hasta ese punto, el capitalismo produce un mutante en Internet. Una mercancía que aparece como espacio con tendencias hacia la desmercantilización y que restringe la acumulación del capital . Por lo tanto, la polémica sobre el tema del ciberespacio suscita una disputa no solo por su construcción como espacio capitalista sino como instrumento con capacidad para subvertir la lógica del capital, desencadenando el cambio paradigmático de nuestra concepción de la tríada tiempo-espacio-distancia, y las relaciones sociales insertadas en la producción de formas no mercantilizadas de objetos de intercambio social .[45]
De nuevo, como se mencionó en la sección precedente, en el ciberespacio como sitio de disputa, la reclamación se convierte en un lugar anárquico para la reinserción de la autonomía personal contra el establecimiento del aparato de vigilancia que da lugar al surgimiento de una clase marginada heterogénea. Esa clase se compone de: "cyborgs[46], piratas informáticos, anarquistas libertarios, ciudadanos de la net[47], lo que Shannon Bell llama "productores de imagen alternativa" y ciber productores que hallan en el lugar virtual el sitio para articular su impugnación de las formas del pensamiento dicotómico como hacen los anarquistas radicales y activistas del Tercer Mundo con el sistema de géneros[48]. Esta fuerza social heterogénea y virtual se sirve de Internet para entretejer convergencias de movimientos sociales dentro de su web, produciendo una refutación global interactiva a instrumentos ideológicos y políticos: los medios de comunicación, y el estado. El ciberespacio también tiene una aristocracia medio-tecno, la clase virtual,[49] la digerati, y la elite digital,[50] cuyos intereses recubren el capital transnacional y muchas veces, con el estado nación cuando lo amenazaron. Todo ello se articula en la guerra digital de baja intensidad como la nueva forma de supervivencia en Internet.
Uno de los resultados de la guerra digital de baja intensidad es que crea un espacio crítico mental, una "realidad acelerada" que según señala Virilio es el intersticio claustrofóbico encarcelado producido por la interactividad incorpórea en la intersección de fractales, relatividad y guerra que explica las nuevas formas de alienación[51]. Asimismo Paolo Virno argumenta que esa recomposición de lugar ha producido la multitud[52] localizable en el intersticio, el Ma, el intervalo que pone en crisis la noción de espacio crítico[53]. La presencia de la multitud virtual en ese intersticio viene a llenar lo que de otra forma fue un déficit comunicativo de ese espacio crítico fractal[54], la multitud hace suya las estructuras de velocidad de la disuasión construyendo un lugar virtual contra hegemónico.
Esa crisis ideológica, generada por la conversión del espacio del ciberespacio a un espacio virtual por los piratas informáticos, activistas electrónicos y cyborgs realizadores de imágenes que resultarían desplazados, inicia la revolución contra la mercantilización de los habitáculos desmercantilizado recién construidos en un lugar virtual, un gesto que resiste el bastión hegemónico y el mito del signo recombinante con su determinismo tecnológico binario. Sus discursos se han producido por medio de filtros de velocidad abstracta si bien la violencia de la guerra digital de baja intensidad queda encubierta tras una forma objetiva idealizada: la autopista de la información.
La protesta proporciona el intervalo hacia la velocidad virtual, una reducción de una velocidad que dimana de la fusión de la velocidad por lo que ofrece una posibilidad nueva aparte de la destrucción. Esa posibilidad crea los habitáculos desmercantilizados que permiten que se realice, al construir Internet como lugar y no como un ciberespacio carente de paisajística social. Un lugar de protesta que no se pueda reducir a una Diáspora embolsada en la web, sino a través de la construcción de portales, páginas web, sitios como habitáculos en un lugar que se construya a través del conocimiento cooperativo[55] configurando un bloque contra hegemónico irreducible que signifique un reto a las instituciones que se hayan configurado a través de la lógica reificadora del capital. Ello, por supuesto proporciona el escenario para la reposición que habida cuenta de la gramática de la net, sólo puede tener lugar a través de la guerra digital de baja intensidad emplazada por el complejo militar.
Como reacción a ese despliegue de la subclase del mundo ciber, las elites económicas dominantes y el complejo militar lanzan sus estrategias de lo que Virilio denomina " el fenómeno de disuasión" disuasión a que se reclame un lugar en el ciberespacio y también disuasión como contenedor de desmercantilización o de difusión del conocimiento en ese lugar. Este sistema violento de recinto digital cerrado ocurre fuera de la tierra, distanciado de asentamientos y viviendas, escapa de convenciones por medio de la vigilancia, el desmantelamiento del espacio social y crea una carencia globalizada mediante sus signos recombinantes y estructura (de lógica binaria) que disuade el emplazamiento de un lugar socio/político.[56] Este es un fenómeno que "emplaza" la violencia virtual del complejo militar de Estados Unidos como sentido común en la blanda ideología de una autopista de la información.
Una guerra digital de baja intensidad con ideología blanda se construye para que parezca obsoleta la ideología moderna dura y la antigua ideología de la movilización social como instrumento político en la cual la pérdida de armamento fuera separable del conteo de bajas; en una guerra digital de baja intensidad no hay cadáveres reales, el conteo de bajas es parte de la transferencia de datos , o sea cibergizada como cuerpos y máquinas. Esa ideología blanda e indulgente legitima todos los aspectos de la guerra virtual cuando difumina los límites entre la propaganda, la publicidad, y las noticias y convenciones morales[57] y lleva el signo recombinante al ciberespacio. El momento en que se integró la lógica binaria discreta del complejo militar a la lógica del capital pudo haber logrado hacer irrebatible lo que antecede, pero los actos de reclamación a esta instancia de velocidad absoluta gira hacia el preciso momento de ruptura a través de la revolución digital y la des-aceleración del ciberespacio para crear espacio virtual.
Una reflexión ulterior
He abordado dos niveles de análisis. El primero fue ubicado en el capitalismo histórico y la instancia de Internet como mercancía. Y el segundo, de rango medio cuando señalé el componente ideológico de la última fase de la etapa del consumismo que sostiene la lógica que produce una mercancía recombinada y me propuse demostrar la profunda naturaleza de las contradicciones inherentes en la TI, específicamente en la medida en que aparecen configuradas en Internet. Las contradicciones radican en la armazón ideológica de Internet como producto recombinante al igual que el ciberespacio contra la poderosa alternativa global desmercantilizada para contrarrestar la hegemonía.
Por primera vez en la historia surge una multitud heterogénea en un lugar no mercantilizado, creando las extensiones necesarias en las relaciones sociales para permitir que haya un sitio de resistencia y de manera preeminente demarcar la posibilidad de llegar a una transición fuera de la acumulación del capital. Y producir la instrumentalidad requerida para crear un lugar que el capital no pueda controlar y donde no pueda configurar a salvo formas de acumulación. Este impedimento surge a través de las nuevas configuraciones de la velocidad y de las relaciones sociales necesarias para que comience la etapa que según Robert Albritton dará inicio a una transición fuera del capitalismo[58].
Tomando en consideración no solamente sus raíces sino también las contradicciones sociales que encierra Internet, estimo que produce nuevas conceptualizaciones en el pensamiento político que nos permiten conceptualizar la posibilidad que contempla Albritton. Pese a los esfuerzos de los Estados Unidos y de su complejo militar para mantener su hegemonía, la difusión de las TI ha hecho posible al Tercer Mundo crear una red de solidaridad dentro de la web de Internet. Las porciones de Internet que permanecen desmercantilizadas proporcionan los sitios necesarios para llevar a cabo una resistencia política y producen muchas relaciones no objetivadas.
Soy, sin embargo, la primera en admitir que lo que no queda claro es como, a través del emplazamiento de un lugar virtual y habida cuenta de la inserción del conflicto digital de baja intensidad como algo sensato, se pueda llegar a una etapa de transición fuera del capital sin que se produzca una escalada de esas disrupciones sociales a una intensidad mayor a ras de tierra.
Por nchamah miller (nchamah@rogers.com)
Traducido del inglés por Lourdes Beatriz Arencibia Rodriguez.
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Citas y referencias
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[1] "Utilizando el término ideología) referido a ideas, creencias, valores y actitudes (...) que permean nuestra interacción social" Robert Albritton, A Japanese Approach to Stages of Capitalist Development, (London: MacMillan Academic and Professional, 1991) 39.
[2] Albritton, A Japanese Approach 225-6.
[3] Nick Dyer-Witherford, Cyber-Marx, (Chicago: Universidad de Illinois, 1999), 2.
[4] A principios del siglo 21, el uso del ordenador personal alcanzó la condición de indicador económico. En 1992, su utilización fue extremadamente limitada al punto de no existir datos sobre ello en el citado período..[4] En 1994, solamente en el 15% de los hogares norteamericanos había computadoras[4] Kroker y Weinstein, Data Trash. 12. Hacia el 2002, el 42.02 de los norteamericanos eran usuarios de Internet B2002 en los Estados Unidos 47.02, ( de cada 100 personas) 604.17 ordenadores personales (en stock por cada 1000 pobl) y 135.256 M de personas registradas como usuarios de Internet. En el G-7 hay 46.40 usuarios (por cada 100 personas) y 491.32 ordenadores perrsonales (en stock por cada 1,000 pobl. ) con 327.779 M usuarios de Internet registrados. The Economist Intelligence Unit " Country Data Annual Time Series and Market Indicators disponible el 29 de mayo de 2003 http://db.eiu.com/
[5] Albritton, A Japanese Approach 32.
[6] Ibid 259.
[7] A term coined by the minions at NASA. Chris Hables Gray. Cyborg Citizen (New York: Routledge, 2002), 11.
[8] Véase el Presupuesto de gastos por concepto de Apropiaciones para el año 2000 del Departamento de Defensa de los Estados Unidos disponible en junio 4 del 2001.. http://www.globalsecurity.org/military/library/congress/1999_rpt/hr244.htm
[9] Paolo Virno, A Grammar of the Multitudes, trad.. Isabella Bertoletti, James Cascaito y Andrea Casson. (Los ángeles: Seiotext(e), 2004), 13.
[10] Chris Hables Gray. Cyborg Citizen, 48, 134. Paul Virilio y Sylvere Lotringer, Crepuscular Dawn. (New York: Semiotext(e), 2002), 140.
[11] Hables Gray Cyborg, 48; Lovink, Dark Fiber, 43.
[12] Lovink, Dark Fiber, 43.
[13] Arpa Net http://www.dei.isep.ipp.pt/docs/arpa-Introduc.html.Disponible el 3/40/2004 y Chris Hables Gray. Cyborg 48.
Virilio Lotringer, Crepuscular Dawn, 139.
[14] Lovink, Dark Fiber, 46-47.
[15] Este término surgió en Europa y se utiliza también en América del Sur para expresar la fusión de los medios de comunicación elitistas con las TI. No poseo datos sobre el origen del término.
[16] Robert Nirre, "Spatial Discursions: Flames of the Digital and Ashes of the Real," en Ctheory 2001, eds. Arthur y Marilouise Kroker. A<http//www.ctheory.net/text_file.asp?pick=134> (2 de febrero de 2004) 1-3.
[17] Efectivo mediante túneles de codificación a través de Internet que no pueden ser espiados sin romper la codificación.
[18] Dyer-Witherford, 201-203.
[19] Albritton, A Japanese Approach 226.
[20] Laura J. Gurak y John Logie, "Internet Protests, from Text to Web" en Cyberactivism, ed. Martha McCaughey y Michael D. Ayers, (Londres: Routeledge, 2003), 81.
[21] Hables Gray. Cyborg, 59.
[22] Jim Redden "Police State Target the Left" en The Battle of Seattle" eds. Ed Yuen y col. , (Nueva York: Soft Skull Press, 2001, 145,
[23] Naomi Klein, Farewell to the ‘End of History’: Organization and Vision in Anti-corporate Movements" A World of Contradictions, eds. L. Panitch y C. Leys, Socialist Register (Londres : Merlin, 2002), disponible en abril 24, 2004 en el http://www.yorku.ca/socreg/Klein.pdf 8.
[24] Harry Cleaver, "The Zapatista Effect: The Internet and the Rise of an Alternative Political Fibre" en Journal of International Affairs, 1998 5(2), 622.
[25] Sitios conexos : www.indymedia.org; www.globalinfo.org; www.canadians.org; www.halifaxinitiative.org; www.worldbankboycott.org; Véase Patrick Bond, "Websites and Strategies of the Antiglobalization Movement", ponencia presentada en la Universidad de York . Marzo 18, 2004.
[26]My italics. Gurak y Logie "Internet Protests" 43.
[27] Meet Stelarc, the face of artificial intelligence http://www.theage.com.au/articles/2003/12/09/1070732211017.html?oneclick=true
Disponible el 15 de mayo, 2004
[28] Metabody: From Cyborg to Symborg, , http://www.merlin.com.au/metabody/index.html disponible el 16 de mayo, 2004.
[29] Véase la página 5.
[30] Chris Hables Gray. Cyborg Citizen (Nueva York: Routledge, 2002), 59-65.
[31] Steve Mann, Cyborg, (Canada: Doubleday, 2001).
[32] Lovink, Dark Fiber. 40-45
[33] http://www.pgp.com/products/freeware.html. Disponible el 4 de junio, 2004
[34] Lovink, Dark Fiber, 47.
[35] Para mayor abundamiento sobre el tema, véase Nchamah Miller The ideology of cyberspace and reclaiming virtual place. (Inédito abril del 2004).
[36] Kroker y. Weinstein, Data Trash, 30-32.
[37] Como el opuesto de análogo. .
[38] Ibid 27.
[39] Ibid 28-29.
[40] Ibid 63-73.
[41] Ibid 19.
[42] Nirre, "Spatial Discursions" 1-3.
[43] Virilio y Lotringer, Crepuscular Dawn, 63-66.
[44] Ibid 63-66.
[45] Dyer-Witherford, Cyber-Marx, 203.
[46] Cyborg fue un término que Manfred Clynes y Nathan Kline acuñaron en 1960 para connotar una evolución participativa humana determinada en oposición a la evoluciòn natural y existen muchas categorias de cyborgs tales como "resataurativa, normalizadora, reconfiguradora y procesadora "Chris Hables Gray. Cyborg Citizen (Nueva York : Routledge, 2002) 11.
[47]Ciudadanos de la net fue un término acuñado por la revista Wired y por supuesto que está estrechamente vinculado a la ideología del ciberespacio en conjunción con las políticas de estados nación. Chris Hables Gray. Cyborg Citizen (Nueva: Routledge, 2002), 50.
[48] Bell, "Post-porn/post-anti-porn: queer socialist pornography" ien New Socialisms, eds. Shannon Bell, John R. Bell y Richard Westra (Londres: Routledge, 2004), 139.
Un abundamiento en la resistencia a otras formas de conceptualizaciones binarias sobrepasa el alcance de este trabajo pero como nota añado que hay una estética de parodiar la informática de la dominación y reificación tecnológica de pensamiento por los realizadores de protesta interacticva: por ejemplo, en su obra, Sterlac crea interacciones con inteligencia artificial[48] y demuestra la consecuente velocidad digital absoluta y la inconsecuencia de pensamiento cuando el cuerpo se conecta a bucles de retroalimentación replicando mapeos digitales sobre el cuerpo.[48] Meet Stelarc, the face of artificial intelligence http://www.theage.com.au/articles/2003/12/09/1070732211017.html?oneclick=true Available May 15, 2004; Metabody: From Cyborg to Symborg, http://www.merlin.com.au/metabody/index.html disponible el 16 de mayo de 2004. Esas prácticas interpretativas hacen una parodia de los navegantes de la web y los digerati dentro de los bucles de retroalimentación de trasferencia de datos capitalistas demostrando cómo la velocidad digital arrítmica recombina el cuerpo humano no como el que inicia el pensamiento sino simplemente como el vínculo mediático y la velocidad absoluta a la que se produce la reificación en el ciberespacio.
[49] Clase virtual: los estratos sociales dominantes compuestos por los poseedores de capital transnacional encarnados en la TI y los tecnócratas de la élite que "poseen intereses amteriales e ideológicos in acelerar e intensificar el proceso de virtualización y de recrudecimiento de la voluntad de virtualidad". Kroker y. Weinstein, Data Trash. 163.
[50] De US Wired world, Chris Hables Gray. Cyborg Citizen (Nueva York: Routledge, 2002) 48.
[51] Virilio y Lotringer, Crepuscular Dawn, 80-81.
[52] Paolo Virno, A Grammar of the Multitudes, trad. Isabella Bertoletti, James Cascaito y Andrea Casson. (Los ángeles: Seiotext(e), 2004), 12-13.
[53] Virilio y Lotringer, Crepuscular Dawn, 81.
[54] J. Habermas en Lee Salter, "Democracy, New Social Movements, and the Internet," en Cyberactivism, ed. Martha McCaughey y Michael D. Ayers (Nueva York: Routledge, 2003), 117-144.
[55] Lo que Marx llamó el "intelecto general"
[56] De hecho , Virilio sugiere que la disuasión puede ser una nueva categoría para el pensamiento filosófico. Virilio y Lotringer, Crepuscular Dawn, 59.
[57] Noam Chomsky, Media Control: the spectacular achievements of propaganda, 2nd ed. (Nueva York: Seven Stories Press, 2002), 50-75.
[58] Para la argumentación acerca de la transición fuera del consumismo, y el capitalismo, véase -Robert Albritton, "Capitalism in the Future Perfect Tense" en Phases of Capitalist Development, eds. Robert Albritton, Makoto Itoh, Richard Westra y Alan Zuege, (Nueva York: Palgrave, 2001), 125-140.
