Revista Cubana de Filosofía. Edición Digital
No. 29. Noviembre - Junio 2017. ISSN: 1817-0137


 
 

Artículos

Título: La primavera silenciosa y la bioética: una denuncia ante el problema ambiental
Autor(es): Anisley Morejón Ramos
Fecha de publicación: 30 de Septiembre de 2008

La destrucción del planeta por medio del hombre se hace cada vez más notable, ya no existe respeto a esa vida que permite vivir a nuestra especie, la cual al igual que la naturaleza está en peligro de extinción, si no cambia los patrones de comportamiento, que produce y reproduce sucesivamente, en su modo de ver y de relacionarse con y en el ambiente.

La degradación del ambiente es la consecuencia de un largo proceso de evolución, marcado por el inicio de la modernidad donde el hombre no solo alcanza conocimientos sobre la naturaleza por mero amor al conocimiento, sino, para dominarla y ponerla en función de su bienestar, la obra de Renato Descartes refleja esta característica de la edad moderna, plantea en su Discurso del método:

"tan pronto como hube adquirido algunas nociones generales referentes a la física, y que, empezando a comprobarlas en distintas dificultades particulares, me he dado cuenta de hasta donde me pueden conducir y de cuanto difieren de los principios utilizados hasta el presente, he creído que no las podía tener escondidas sin pecar grandemente contar la ley que nos obliga a procurar en cuanto este a nuestro alcance el bien general de todos los hombres. Pues me han hecho ver que es posible alcanzar conocimientos muy útiles en la vida; y que en lugar de esa filosofía especulativa que se enseña en las escuelas, se puede encontrar otra práctica, mediante la cual conocido las fuerzas y las acciones del fuego, del aire, de los astros, de los cielos y de todos los demás cuerpos que nos rodean, tan distintamente como conocemos los diversos oficios de nuestros artesanos, podríamos emplearlos del mismo modo en todos los usos para los que son propios, y transformarnos en dueños y propietarios de la naturaleza. La cual no es solo deseable para la invención de una infinidad, que harían gozar sin molestia alguna los frutos de la tierra y todas sus comodidades, sino también para la conservación de la salud principalmente, que es, sin duda, el primer bien y la base de todos los demás bienes de esta vida."[1]

En los comienzos de la modernidad, surge y se consolida un nuevo sistema de producción: el capitalismo, donde la naturaleza es vista como una fuente inagotable de recursos naturales, y se distingue como un medio para el crecimiento económico, no se reconocen sus valores intrínsecos, y finitud, lo cual afecta no solo a la naturaleza, sino también a la propia especie humana.

La deplorable situación de contaminación, pérdida de la biodiversidad, agotamiento de la capa de ozono, variabilidad genética, pobreza, entre otros problemas que afectan al planeta, llegan a alcanzar niveles inusitados, estos problemas ambientales desencadenados por la actitud irracional del hombre en relación a la naturaleza, enmarcada dentro de un sistema de producción específico: el capitalismo, ha causado graves alteraciones al ambiente, no solo en su acepción física, sino también psico-social.

La situación de contaminación del ambiente –entendido en su sentido amplio- muestra la gran necesidad de vincular problemas ambientales con los modelos de desarrollo, este vinculo reflejado en el informe, "Nuestro futuro común, el cual saca a la luz, lo imprescindible de vincular los problemas ambientales con la economía internacional y sobre todo con los modelos de desarrollo; consolida la opinión de que los problemas del entorno no había que verlos solo por referencia a sus consecuencias, sino era necesario preguntarse por las causas, recurriendo estos siempre a los modelos económicos y modelos de desarrollo." [2]

La denuncia de los problemas ambientales que comienzan a desencadenarse desde los inicios de la modernidad y tienen como causa principal: el sistema de producción capitalista, no ocurre hasta la segunda mitad del siglo XX, período fundamental, donde se le trata de dar solución al problema ambiental desde dos aristas: la científica y la ideológica.

 Desde el plano ideológico surgen movimientos sociales y nuevos constructos teóricos, dentro de los cuales es de significativa referencia la denuncia realizada por Rachel Carson en su libro: La primavera silenciosa y la bioética iniciada por Van Rensselaert Potter.

La obra "La primavera silenciosa" de Rachel Carson, la cual a partir de la fábula de la desvanecimiento de todo la que aflora y existente durante la primavera, nos muestra un planeta silencioso y sombrío, debido a la utilización de productos químicos, los cuales no solo afectan al planeta, sino, que su efecto en el ambiente físico se revierte hacia el hombre y constituye la causa de varias enfermedades.

La metamorfosis y silenciamiento –latente en nuestros días- son originados por la acción del hombre, su impacto antropotecnogeno, la utilización de los recursos naturales –como materia prima- en la producción, constituyen una agresión al ambiente, no solo físico, sino también psico-social, mediante la utilización de productos químicos, que afectan notablemente la naturaleza y la especie humana.

Recorrer la páginas del libro y adentrarnos en el minucioso análisis realizado por la autora, donde refleja no solo la agresión al ambiente, si no, al propio hombre, por ingerir productos que el mismo contaminó, al tratar de incrementar la producción, nos da cabida para realizar un análisis crítico del comportamiento continuo del hombre, dentro del sistema de producción capitalista y le gran vinculo existente entre ambiente y salud.

La contaminación del planeta desencadenada por el hombre y la utilización desmedida de productos químicos en la agricultura –ejemplo reflejado en el libro- muestra como estos procesos provocan numerosas afectaciones en la salud, a partir de la elaboración de productos, cada vez más perjudiciales para la salud, lo que provoca que se incremente el número de personas con enfermedades crónicas y que cada día enfermedades que se asociaban a grupos de personas de edades avanzadas se presenten en edades más bajas.

El impacto antropogénico sobre la naturaleza, que provoca la disminución de la flora y fauna, la contaminación del aire, suelo, aguas, lo cual convierte la tierra en un planeta lleno de desperdicios, donde el imaginario de su infinitud, se nos disuelve en nuestra conciencia, vemos la importancia de valorar una vez más el legado, dejado por Rachel Carson, hace cuatro décadas, el cual brindó amplios conocimiento del daño que nos ocasionamos.

La denuncia realizada en la década del sesenta, donde emergen numerosas cuestiones, que siguen latentes hasta nuestros días, las cuales dan pie para la toma de conciencia de la magnitud del problema ambiental y la comprensión de la existencia de límites en la naturaleza y en sus ecosistemas, las cuales deben ser tenidos en cuenta y respetados, no ha sido suficiente para transformar el sistema de producción capitalista, gran depredador de la naturaleza, al hacer énfasis en los componentes naturales en el proceso de producción, el cual ha generado toda una sociedad de consumo, siendo abundancia material sinónimo de buena vida.

Entre los aportes del libro: "La primavera silenciosa" como una denuncia del problema ambiental, el gran vinculo entre ambiente y salud y la repercusión de las acciones antrópicas no solo sobre el ambiente físico, si no también psico -social la autora nos llama la atención de la importancia del vínculo necesario e imprescindible que debe existir entre las disciplinas, las cuales deben integrarse para lograr aprehender la magnitud del problema al cual nos enfrentamos y de esta forma poder buscar factibles soluciones.

La actualidad del dialogo necesario entre las diferentes disciplinas, es una de las urgencias latentes en nuestros días, lo cual ante la imposibilidad de sus materialización en numerosos estudios, se convierte en limitante para brindar las múltiples aristas de un problema tan complejo como el ambiental.

La mirada realizada por Rachel Carson a la necesaria interdisciplinariedad nos lleva a los siguientes enfoques de multidisciplinariedad y transdisciplinariedad, de gran debate en la actualidad, este último constituye una construcción de saberes desde la colectividad, tiene en cuenta no solo el saber científico, sino los saberes populares –potencia así la participación de toda la sociedad- y proporciona una factible solución al problema ambiental, el cual no es más que un problema del hombre, de sus intereses, valores, de cómo considera el ambiente que el mismo produce y reproduce constantemente.

La transformación del modo de producción de la vida, es decir, del sistema de relaciones sociales, que para muchos constituye una quimera, brindaría un hombre nuevo concientizado con todas acciones que desenvuelve, toma y realiza dentro de la sociedad, todas sus decisiones económicas, políticas, sociales, estarían regidas por la protección del ambiente que crea, el cual es parte indisoluble de la vida del hombre y de la sociedad y no es la ilusión dicotómica ni una relación binaria, impuesta por el desarrollo y el afianzamiento de la cultura occidental, generada desde la modernidad.

La obra "La primavera silenciosa" como un libro de denuncia y de numerosos puntos que nos llevan a la reflexión actual sobre la sociedad, sistema de valores, intereses, líneas de desarrollo económicas, políticas y sociales y la inserción del hombre dentro de estos procesos, va a mostrar puntos de convergencia con nuevos enfoques teóricos que se van a desarrollar a partir del reconocimiento del problema ambiental, entre estos podemos mencionar: la bioética.

La bioética como una respuesta desde el plano ideológico ante el problema ambiental desde sus amplias dimensiones, reflexiona sobre la implicación de las acciones antropotecnogeno en el ambiente físico y psico-social, la producción y el uso del conocimiento, su impacto en la vida.

Van Rensselaert Potter, investigador bioquímico y oncólogo norteamericano de la Universidad de Wisconsin. Saca a la luz el término bioética en 1970, en la revista Perspectives in biology and medicine, donde Potter presenta el artículo: "Bioethics. The scince of the survive." Posteriormente en 1971, aparece el término en el libro Bioethics. Bridge to the future, fue de gran polémica al vincular el impacto del conocimiento con las implicaciones éticas que desencadenan en la vida del hombre, relacionando de esta forma las ciencias y las humanidades.

 Potter inicia sus reflexiones sobre el nuevo término bio–ética, como una integración de las ciencias naturales, el conocimiento y la ética, planteando:

"Hay dos culturas -ciencias y humanidades- que parecen incapaces de hablarse una a la otra y si ésta es parte de la razón de que el futuro de la humanidad sea incierto, entonces posiblemente podríamos construir un "puente hacia el futuro" construyendo la Bioética como un puente entre las dos culturas. Los valores éticos no pueden ser separados de los hechos biológicos. La humanidad necesita urgentemente de una nueva sabiduría que le proporcione el "conocimiento de cómo usar el conocimiento" para la supervivencia del hombre y la mejora de la calidad de vida."[3]

 La reflexión que inicia la incursión por este nuevo término muestra contacto con la denuncia realizada por Carson en 1959 donde plasma la necesidad de una nueva mirada sobre el conocimiento y su impacto en el planeta y el hombre, así como el necesario dialogo entre las diferentes disciplinas para romper el divorcio entre las ciencias naturales y sociales.

En 1988 Potter publica Global Bioethics: building on Leopold legacy. El cual alcanza gran connotación entre los eticistas europeos, no ocurriendo así en el campo Norteamericano. Este libro levanta el termino de bioética sobre la reflexión del legado de Aldo Leopold, autor Norteamérica (1887-1948), el cual en su libro "The land ethic" plantea que "(…) nuestra relación con la tierra es aun estrictamente económica, entrañando privilegios pero no obligaciones (…)"[4]

De esta forma asienta que la ciencia y su implementación a través de la tecnología, esta encaminada ha alcanzar una mayor eficiencia para obtener un crecimiento económico, pero a la vez estaba desprovista de una reflexión moral sobre el impacto de estos nuevos adelantos en la vida del hombre y en la naturaleza.

La bioética persigue formar sujetos moralmente responsables, donde el hombre transforme sus valores, tome en cuenta que sus acciones no solo perjudican a la naturaleza, sino a la propia especie humana, empeorando la calidad del medio humano como resultado de la industrialización y urbanización, el agotamiento de los recursos energéticos y materias primas, el crecimiento global de la población lo cual ha provocado tensiones sobre la naturaleza y la destrucción de los mecanismos de regulación de la biosfera por efectos negativos de la contaminación.

La bioética plantea la necesidad de obtener sabiduría para utilizar los nuevos conocimientos, los cuales al implementados con la tecnología y llevados al plano de la producción a constituido una amenaza para la supervivencia de numerosas especies, la vida en un ambiente sano, la posibilidad de incrementar la calidad de vida, y propiciar la vida en el planeta azul a futuras generaciones.

 El problema ambiental denunciado desde la obra "La primavera silenciosa" y el surgimiento de la bioética, ambos con las alternativas que promueve, nos muestra la urgencia de comprender el problema ambiental como un problema social, un problema del hombre, de sus intereses, de lo que considera valioso, un problema del hombre dentro de una cultura: la occidental inmersa dentro de un sistema de producción específico: el capitalismo.

El llamado de alerta desde la dimensión ideológica y recreado a partir de un breve recorrido por le libro "La primavera silenciosa" y las fundamentales premisas teóricas de la bioética revelan la significación de una época que propone giros en el conocimiento, de denuncias, ante las continuas prácticas humanas, el uso irracional de recursos, el divorcio entre las disciplinas, entre ciencia y moral, de gran vigencia en la actualidad.

 La necesaria mirada crítica del problema ambiental, se nos torna apremiante, siendo cada vez más fuerte su impacto, y con una alerta que va más allá de cuatro décadas, lo cual nos lleva a la reflexión de la continua producción y reproducción de ese sistema de valores, actitudes, ideas, concepciones, manifestadas en la cultura occidental que daña a la naturaleza y a la propia especie humana y nos lleva a cuestionarnos: ¿quiénes somos? ¿Hacia dónde vamos? ¿Qué papel jugamos dentro de la sociedad? ¿Cómo evaluamos nuestras acciones en relación al planeta y a la sociedad? Como interrogantes para continuar reflexionando sobre el giro necesario que debemos desencadenar en el actual sistema de producción.

Bibliografía.

1.        Acosta Sariego. José (ED). Bioética para la sustentabilidad. Publicaciones Acuario. La Habana, 2004.

2.        Carson Rachel. La primavera silenciosa. Editorial Barcelona 1963.

3.        Garrafa Volnei, Kottow Miguel (ED). Estatuto epistemológico de la bioética. Universidad Autónoma de México 2005.

4.        Renato Descartes. Discurso del método. Barcelona. Editorial fama.1953: 152-3. Tomado de: Delgado Carlos. Cognición, problema ambiental y bioética. Bioética para la sustentabilidad. Publicaciones Acuario. Centro Félix Varela. La Habana 2002.

5.        Morejón Ramos Anisley. Trabajo de diploma: Conciencia ambiental: una imperiosa necesidad de la sociedad cubana actual. Universidad de La Habana. 2004.

6.        Van Rensselaer Potter "Puente hacia el futuro" Bioética. 1971

7.        Potter Resselaer Van. Bioética puente, bioética global y bioética profunda. Cuadernos del programa regional de bioética, ·# 7. Diciembre 1998.

8.        Leopold Aldo. The Land Ethic. Edición ampliada, A Sand County Almanac, Oxford University Press, New York, parte III, 1970.  

Notas y referencias:

[1] R. Descartes. Discurso del método. Barcelona. Editorial fama.1953: 152-3. Tomado de: Delgado Carlos. Cognición, problema ambiental y bioética.  Bioética para la sustentabilidad. Publicaciones Acuario. Centro Félix Varela. La Habana 2002.

[2] Morejón Ramos Anisley. Trabajo de diploma: Conciencia ambiental: una imperiosa necesidad de la  sociedad cubana actual. Universidad de La Habana. 2004

[3] Van Rensselaer Potter "Puente hacia el futuro" Bioética. 1971

[4] Leopold Aldo. The Land Ethic. Edición ampliada, A Sand County Almanac, Oxford University Press, New York, parte III, 1970, pág 238- 239.  

  Comentario Fecha
 No se han hecho comentarios sobre este artículo.

 

NOTA: Su comentario no se mostrará en la página hasta que no sea revisado y aprobado por el administrador.


Menor contraste Mayor contraste Valores por defecto Texto más pequeño Texto más grande